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Envejecimiento inmunitario: un estudio clínico abre nuevas perspectivas

2026-09-09

El envejecimiento inmunitario es actualmente una de las áreas más investigadas sobre la longevidad. Un reciente estudio clínico habría identificado precisamente un compuesto natural capaz de actuar sobre ciertos marcadores de la inmunosenescencia.

✦ Lo más destacado Puntos clave de este artículo
  • La inmunosenescencia se refiere al envejecimiento progresivo del sistema inmunitario.
  • Constituye actualmente un área ampliamente investigada sobre la salud y la longevidad.
  • Un estudio clínico reciente sugirió que la urolitina A podría mejorar varios marcadores asociados al envejecimiento inmunitario.
  • La urolitina A podría favorecer el funcionamiento de las mitocondrias de las células inmunitarias.
  • La actividad física, el sueño, una microbiota equilibrada y algunos nutrientes también contribuyen a mantener el funcionamiento normal del sistema inmunitario con la edad.

El papel de la urolitina A en el envejecimiento inmunitario

¿Por qué la inmunosenescencia se ha convertido en un tema tan relevante?

¿Qué es la inmunosenescencia?

La inmunosenescencia se refiere al conjunto de cambios que afectan progresivamente al sistema inmunitario a medida que envejecemos (1). No se trata de una simple disminución de las defensas inmunitarias, sino de una verdadera remodelación de su funcionamiento. De hecho, se ha observado que algunas respuestas inmunitarias pierden eficacia con la edad, mientras que otras, por el contrario, se intensifican.

¿Cuáles son sus causas?

La inmunosenescencia es el resultado de la conjunción de varios mecanismos biológicos que se aceleran con la edad, entre los que se encuentran (2):

  • El envejecimiento de las células madre hematopoyéticas, de las que proceden todas las células sanguíneas, incluidas las células inmunitarias.
  • Una alteración del funcionamiento de las mitocondrias, que reduce la producción de energía necesaria para las células inmunitarias.
  • Un aumento del estrés oxidativo que provoca daños celulares;
  • Cambios en la microbiota intestinal, que influye en el desarrollo y la regulación del sistema inmunitario;
  • Ciertos cambios hormonales y metabólicos.

¿Cuáles son sus principales características?

Esta remodelación inmunitaria se traduce en (3):

  • Una menor diversidad de linfocitos T, lo que reduce la capacidad de reconocer nuevos agentes patógenos.
  • La acumulación de células inmunitarias senescentes o «zombis» y, por lo tanto, disfuncionales.
  • Un aumento de la inflamación crónica de bajo grado, también conocida como «inflammaging».
  • Una respuesta inmunitaria menos eficaz frente a las infecciones.

¿Por qué la inmunosenescencia ha despertado tanto interés entre los investigadores en el campo de la longevidad?

Comprender mejor los mecanismos de la inmunosenescencia se considera hoy en día una clave fundamental para promover un envejecimiento saludable. El objetivo ya no es solo compensar el deterioro de las defensas inmunitarias, sino actuar de forma preventiva sobre los procesos biológicos que lo provocan.

La salud mitocondrial, la senescencia celular, la inflamación crónica de bajo grado y la renovación de las células inmunitarias figuran, actualmente, entre los principales enfoques de investigación. Particularmente, la urolitina A es un compuesto natural que ha llamado la atención de la comunidad científica.

Según un estudio clínico, la urolitina A parece mejorar los marcadores del envejecimiento inmunitario.

¿Por qué ha despertado interés la urolitina A entre los investigadores?

La urolitina A es un metabolito producido por ciertas bacterias de la microbiota intestinal a partir de los elagitaninos, unos polifenoles presentes en la granada, en las nueces y en algunas bayas (4). Sin embargo, no todas las personas son capaces de producirla de forma natural en cantidades suficientes, debido a las numerosas variaciones inherentes a la composición de su microbiota.

Desde hace algunos años, esta molécula está suscitando un interés creciente en el ámbito del envejecimiento celular, debido a su posible capacidad para favorecer la salud mitocondrial y estimular la mitofagia (proceso mediante el cual las células eliminan y reciclan sus mitocondrias dañadas) (5).

-Consulta Urolithin A, un complemento de urolitina A procedente de un extracto de granada.

Un estudio clínico ofrece resultados alentadores

Como se sospechaba que esta sustancia podría actuar sobre ciertos mecanismos biológicos implicados en la inmunosenescencia, en particular la salud mitocondrial, la urolitina A fue objeto de un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo (6). Las conclusiones de este estudio, publicadas en octubre de 2025 en la revista, «Nature Aging», se basan en 50 adultos sanos con edades comprendidas entre 45 y 70 años.

Durante 28 días, algunos participantes recibieron 1 000 mg de urolitina A al día y otros un placebo. A continuación, los científicos evaluaron varios marcadores del envejecimiento inmunitario, entre ellos la composición de las poblaciones de células inmunitarias, su metabolismo energético y diversos parámetros relacionados con las mitocondrias.

Las conclusiones sugieren que la suplementación con urolitina A podría favorecer varios marcadores asociados a la inmunosenescencia. Los participantes que recibieron la suplementación presentaban un aumento de las poblaciones de linfocitos T CD8+ con un perfil más «joven» y menos agotado. Además, mostraban una mayor capacidad para oxidar los ácidos grasos, lo que indica un metabolismo energético más eficiente, así como una mayor biogénesis mitocondrial, es decir, una mayor capacidad para producir nuevas mitocondrias.

Los análisis también pusieron de relieve un aumento de determinadas poblaciones de células NK y de monocitos no clásicos, así como una modulación de varias vías biológicas implicadas en la inflamación y el metabolismo energético.

+14,7 puntos Capacidad de los linfocitos T CD8+ para utilizar los ácidos grasos como fuente de energía
+0,5 puntos Linfocitos T CD8+ con un perfil más «joven»

Resultados observados en un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, realizado con 50 adultos sanos de entre 45 y 70 años, a los que se les administró una suplementación de 1 000 mg al día de urolitina A durante 28 días.

No obstante, siguen siendo necesarios estudios de mayor envergadura y de mayor duración para confirmar estos primeros resultados.

-Argumentos a favor de la suplementación con Urolithin A, que, en nuestro complemento, se presenta en su forma activa.

¿Qué otras estrategias existen para preservar el sistema inmunitario con la edad?

Aunque algunas moléculas, como la urolitina A, han obtenido resultados prometedores, no son más que una de las posibles estrategias para preservar la función inmunitaria con la edad. De hecho, el estilo de vida sigue siendo un factor determinante, al que pueden sumarse ciertos nutrientes y compuestos que también se están estudiando.

Mantenerse físicamente activo

Actualmente está ampliamente demostrado que la actividad física regular refuerza nuestra inmunidad (7). Está asociada a una disminución de la inflamación crónica de bajo grado (inflammaging) y a un envejecimiento óptimo de las defensas inmunitarias. No es necesario buscar deportes de alto rendimiento para mantener el cuerpo activo; caminar a paso ligero, montar en bicicleta, nadar o hacer ejercicios de fortalecimiento muscular, integrados en la rutina diaria, ya son suficientes para producir efectos beneficiosos.

Cuidar el sueño

El sueño desempeña un papel esencial en la regulación de la respuesta inmunitaria (8). Es precisamente durante las fases de sueño profundo cuando el organismo coordina parte de sus mecanismos de recuperación y defensa.

Por el contrario, la falta crónica de sueño se asocia a una alteración de las respuestas inmunitarias y a un aumento de los marcadores inflamatorios. Por lo tanto, es importante mantener una duración y una calidad de sueño suficientes para conservar un funcionamiento inmunitario óptimo a lo largo de los años.

Apostar por determinados nutrientes y otros compuestos estudiados

Aparte de mantener buenos hábitos, algunos nutrientes y compuestos naturales han suscitado un interés creciente en el ámbito del envejecimiento inmunitario.

El zinc, por ejemplo, es un oligoelemento esencial que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, así como a la protección de las células frente al estrés oxidativo (9). Interviene en la proliferación y la diferenciación de los linfocitos, así como en la actividad de ciertas enzimas implicadas en las respuestas inmunitarias. Se encuentra en las ostras, la carne, los huevos y las legumbres, pero cuando la ingesta es insuficiente, se puede considerar la posibilidad de recurrir a un complemento alimenticio.

-El complemento Zinc Orotate aporta zinc en una forma altamente asimilable por el organismo.

La vitamina D también interviene en el funcionamiento normal del sistema inmunitario. Sus receptores están presentes en numerosas células inmunitarias, lo que explica el creciente interés de los investigadores por su posible papel en la modulación de las respuestas inmunitarias innatas y adaptativas (10). Se sintetiza principalmente bajo la acción de los rayos solares, y lamentablemente solo se encuentra en unos pocos alimentos, como el pescado azul o la yema de los huevos. Por lo tanto, una carencia de vitamina D es bastante frecuente.

-Presentando una potente dosis, Vitamin D3 5000 IU eleva rápidamente los niveles de vitamina D en la sangre.

La lactoferrina es una glicoproteína presente de forma natural en la leche materna (incluido el calostro), pero también en las lágrimas, la saliva o incluso en ciertas células inmunitarias. Estudiada principalmente por su capacidad para unirse al hierro y limitar el crecimiento de ciertos microorganismos patógenos, hoy en día se también se le reconoce por ser un factor importante de la inmunidad innata (11). Investigaciones sugieren que podría regular la producción de citocinas, favorecer el reclutamiento de células inmunitarias en los focos de inflamación y contribuir a mantener el equilibrio de la microbiota.

-Lactoferrin está compuesto por una lactoferrina purificada extraída de las proteínas del suero de leche.

Por último, las combinaciones de compuestos denominados senolíticos, como la quercetina o la fisetina, son parte de la investigación sobre la eliminación de las células senescentes y el envejecimiento saludable (12).

-Senolytic Complex reúne los principios ingredientes activos imprescindibles de la investigación sobre la senescencia celular y la longevidad: fisetina, quercetina, extracto de té negro, vitamina C, bromelina...

Preservar una microbiota diversa

La microbiota intestinal está en constante comunicación con el sistema inmunitario. Los miles de millones de microorganismos que la componen participan en el desarrollo y la maduración de ciertas células inmunitarias, mientras contribuyen a regular las respuestas inflamatorias (13).

Mantener una flora intestinal sana y diversa se basa en adoptar una alimentación rica en fibra y en alimentos vegetales (frutas, verduras, legumbres...), que favorece el crecimiento y la colonización de bacterias beneficiosas (14).

Sin embargo, cuando este equilibrio se ve alterado, ciertas cepas probióticas también pueden constituir un valioso apoyo para preservar la salud de la microbiota (15).

-Los probióticos multicepa Probio Forte y Full Spectrum Probiotic abarcan deliberadamente un amplio espectro de microorganismos para fomentar esta diversificación.

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Referencias

  1. Montoya-Ortíz G. Immunosenescence. In: Anaya JM, Shoenfeld Y, Rojas-Villarraga A, et al., editors. Autoimmunity: From Bench to Bedside [Internet]. Bogota (Colombia): El Rosario University Press; 2013 Jul 18. Chapter 11. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK459430/
  2. Goyani P, Christodoulou R, Vassiliou E. Immunosenescence: Aging and Immune System Decline. Vaccines (Basel). 2024 Nov 23;12(12):1314. doi: 10.3390/vaccines12121314. PMID: 39771976; PMCID: PMC11680340.
  3. Liu Z, Liang Q, Ren Y, Guo C, Ge X, Wang L, Cheng Q, Luo P, Zhang Y, Han X. Immunosenescence: molecular mechanisms and diseases. Signal Transduct Target Ther. 2023 May 13;8(1):200. doi: 10.1038/s41392-023-01451-2. PMID: 37179335; PMCID: PMC10182360.
  4. Kuerec AH, Lim XK, Khoo AL, Sandalova E, Guan L, Feng L, Maier AB. Targeting aging with urolithin A in humans: A systematic review. Ageing Res Rev. 2024 Sep;100:102406. doi: 10.1016/j.arr.2024.102406. Epub 2024 Jul 11. PMID: 39002645.
  5. Faitg J, D'Amico D, Rinsch C, Singh A. Mitophagy Activation by Urolithin A to Target Muscle Aging. Calcif Tissue Int. 2024 Jan;114(1):53-59. doi: 10.1007/s00223-023-01145-5. Epub 2023 Nov 5. PMID: 37925671; PMCID: PMC10791945.
  6. Denk, D., Singh, A., Kasler, H.G. et al. Effect of the mitophagy inducer urolithin A on age-related immune decline: a randomized, placebo-controlled trial. Nat Aging 5, 2309–2322 (2025). https://doi.org/10.1038/s43587-025-00996-x
  7. Wang J, Zhao W, Ding J, Li Y. The effect of physical activity on anti-infection immunity: a review. Health Inf Sci Syst. 2025 Jul 23;13(1):45. doi: 10.1007/s13755-025-00360-8. PMID: 40717906; PMCID: PMC12287504.
  8. Besedovsky L, Lange T, Haack M. The Sleep-Immune Crosstalk in Health and Disease. Physiol Rev. 2019 Jul 1;99(3):1325-1380. doi: 10.1152/physrev.00010.2018. PMID: 30920354; PMCID: PMC6689741.
  9. Wessels I, Maywald M, Rink L. Zinc as a Gatekeeper of Immune Function. Nutrients. 2017 Nov 25;9(12):1286. doi: 10.3390/nu9121286. PMID: 29186856; PMCID: PMC5748737.
  10. Aranow C. Vitamin D and the immune system. J Investig Med. 2011 Aug;59(6):881-6. doi: 10.2310/JIM.0b013e31821b8755. PMID: 21527855; PMCID: PMC3166406.
  11. Actor JK, Hwang SA, Kruzel ML. Lactoferrin as a natural immune modulator. Curr Pharm Des. 2009;15(17):1956-73. doi: 10.2174/138161209788453202. PMID: 19519436; PMCID: PMC2915836.
  12. Wang Y, He Y, Rayman MP, Zhang J. Prospective Selective Mechanism of Emerging Senolytic Agents Derived from Flavonoids. J Agric Food Chem. 2021 Oct 27;69(42):12418-12423. doi: 10.1021/acs.jafc.1c04379. Epub 2021 Oct 18. PMID: 34662116.
  13. Wiertsema SP, van Bergenhenegouwen J, Garssen J, Knippels LMJ. The Interplay between the Gut Microbiome and the Immune System in the Context of Infectious Diseases throughout Life and the Role of Nutrition in Optimizing Treatment Strategies. Nutrients. 2021 Mar 9;13(3):886. doi: 10.3390/nu13030886. PMID: 33803407; PMCID: PMC8001875.
  14. Fu J, Zheng Y, Gao Y, Xu W. Dietary Fiber Intake and Gut Microbiota in Human Health. Microorganisms. 2022 Dec 18;10(12):2507. doi: 10.3390/microorganisms10122507. PMID: 36557760; PMCID: PMC9787832.
  15. Mazziotta C, Tognon M, Martini F, Torreggiani E, Rotondo JC. Probiotics Mechanism of Action on Immune Cells and Beneficial Effects on Human Health. Cells. 2023 Jan 2;12(1):184. doi: 10.3390/cells12010184. PMID: 36611977; PMCID: PMC9818925.

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